
This think is the one I ‘ve though too much... thousands and thousands of times. No son las típicas cuestiones que uno se plantea: to be or not to be! Sí, pero ¿ser o no ser QUÉ? Esa es la verdadera cuestión. Si cuando soñamos y dormimos es cuando nuestro cerebro realmente funciona al cien por cien entonces eso quiere decir que todos nuestros sueños tienen algún tipo de significado. Así, cuando te ves rodeada de ejecutivos, con un maletín de cuero en la mano izquierda (la más importante por supuesto) y un café en la derecha, y te descubres gritando: ¡¡¡el precio del petróleo cae!!!¡ La burbuja financiera se derrumba! ¿Significa realmente que has nacido para ser bróker? Me gustaría pensar que sí. No por la frialdad y la insensibilidad requeridas para llevar a cabo dicho trabajo sino porque si es algo que me apasiona y mi cerebro cree que estoy capacitada para ello (véase que los sueños NO MIENTEN según la proposición anterior, jeje) entonces no hay nada que me lo impida. Y luego te despiertas, la cruda realidad es la que te sostiene el insípido café del desayuno. Sí, no pienses que una noche de agitada actividad mental te da derecho a disfrutar del delicioso sabor de un starbuck’s. ¿Y el maletín? Ese no aparece por ninguna parte, ese tengo que ganármelo; dicen que viene con vales de descuento cuando compras el derecho a soñar con el futuro que quieres. Disposición 1: aplíquese este ejemplo a todos los vuestros particulares.
Para un gran amigo con todo el cariño del mundo.
Para un gran amigo con todo el cariño del mundo.







