
Motívame. Mueve mi razón y mis sentidos hacia lo que más te gusta. Sueña con una imagen y te la haré realidad, la pintaré en el cielo de tu cama y no tendrás que cerrar los ojos cada noche para verla.
Dame un segundo y haré que no te quieras bajar de él. En su día ya pacté con el Diablo que a mi muerte me sucederías y así quiero que sea. Pero fíjate como, si buscas bien, puedes ver que la rueda sigue girando y yo, aunque salte, nunca podré entrar. Es el precio que pago por mi incompetencia... doble debo asumir.
Y si eres capaz de saber qué puedo hacer, dímelo; que un día me lo susurraron y yo aún no sabía escuchar. Motívame y te haré brutalmente el amor.
(...)