22 de enero de 2007

Soy feliz



Y claro, llega el momento en que tu hijo te pregunta por la felicidad, tú frunces el ceño y con los labios titubeantes le dices: "Yo una vez tuve pelo" o "encontré a la mujer que quería para mi". Y el niño con la nariz llena de pecas se da la vuelta "feliz" mientras tararea la canción de los dibujos que vió por la mañana, mientras tu te quedas hecho polvo pensando "¿qué coño será eso de la felicidad?".

Y claro, te acuerdas de cuando eras pequeño, entonces querías ser astronauta y tener una granja con muchos animales... para tener ocupados los fines de semana. Ahí si eras feliz. Pero cuando pasan unos años te das cuenta que lo único que consigues es que la responsabilidad se te clave en la espalda, en ese momento te dicen que tu abuela tiene cáncer o que tu hermana es adoptada (suerte que no puedo presumir de eso).

De repente, sin saber porqué, te sacas la cartera que guardas en el bolsillo derecho de la parte de atrás de tus pantalones y miras la foto de tu mujer, la tapas con el dedo pulgar y piensas: "mi novia de los 18 era más guapa". Sin quererlo te entran unas ganas horribles de agarrar al enano del pelo tieso por el cuello, pero no puedes.

Y claro, en ese momento dices: "soy feliz".

2 comentarios:

Ignacio Benito Herero dijo...

¡Sí,sí,sí! Eso es reflexionar y comerse la cabeza. y eso es saber expresarlo. Guau. Tú...tú eres bueno.... jejejeje. Vaya un chancho más máquina. Sigue escribiendo por favor.

Nachete dijo...

¿Te llamaba chancho? ¿Hola?