
Te voy a decir una cosa: "Las margaritas de noche parecen gatos". Nunca se lo digas a nadie, la gente piensa que no es así. Pero yo lo sé, la otra noche lo pude comprobar y te puedo decir sin titubear que ésto va a suponerte un cambio drástico. Lo siento pero soy así.
Pero párate a pensar. No esperes darle comodidades a cualquiera que ames si aún sigues sonriendo al tiempo que ves la mierda de vida que te espera. Nada nunca es así. Borda cada instante pensando que nadie lo hubiese hecho mejor, porque si aquel tipo hubiera titubeado... nunca se habría oido hablar de Al Capone. Y todo esto para lo bueno y para los lobos.
Siempre tienes que pensar: "Gracias por confiar en Wolfgang Amadeus". Recuerda que un gran mecenas nunca hubiera permitido su muerte.
Si tuviera algo que añadir; por favor, no escatime en insultos.
(Cada vez me gusta más levantarme por la mañana)